El colorete es la forma más rápida de dar vida a la cara. El colorete coreano apuesta por ese rubor suave tan característico: como si acabaras de entrar del frío, nunca como si te lo hubieras pintado encima.
La gama incluye polvos, cremas, líquidos y tintes en rosas fríos, melocotones cálidos y malvas apagados, formulados con hidratantes como el ácido hialurónico para que el color se funda con la piel.